Después del día de la inauguración, cuando el ruido y los nervios cedieron, nos dedicamos a Takada, su mujer y sus amigos. Habíamos preparado una excursión a Madrid, con visitas intermedias. Como es un gran trabajador aprovechaba cualquier ocasión para hablar de productos, sobre todo de ideas sobre nuevos productos que tenía in mente para el futuro. Aprendimos mucho. Como también es un gran disfrutador de la vida nos lo pasamos muy bien.
Viajamos a Madrid en autobús, con parada en Segovia, cochinillo en casa Claudio. Unos día más tarde nos enteramos de la impresión que produjo en las mujeres cuando sirvieron los cochinillos, enteros, en las bandejas de barro, les parecieron bebes. Qué horror. Pero se lo comieron y bebieron todo, los días con ellos una delicia, a Takada le gusta todo, desde hablar de válvulas en el desayuno a apreciar museos, paseos, comidas y tablaos. Tiene una curiosidad inmensa que le hace interesarse por todo.
Nuestra recepción fue muy cálida, nosotros lo hicimos normalmente, pero no era habitual en Europa. Incluso les pagamos todos los hoteles y restaurantes, salvo uno, la víspera de marchar, en un japonés, en el que Takagi san, un amigo de Takada, hizo cuestión de honor, además, por
primera vez, podía hablar con el jefe de sala en su lengua.
Seguramente por eso nos invitó a ir a Japón y cuando llegamos nos agasajó de forma especial. Nos contrató el viaje a Kioto, con billetes de tren, hotel. Cuando llegamos a la estación un chofer/guía, con guantes y gorra de plato se puso a nuestra disposición. Atención tampoco habitual en los protocolos de SMC. Takada siempre ha recordado sus estancias en España, tiene una memoria excepcional, y siempre menciona lo bien que se lo pasó y lo remacha con algún detalle de la visita, ¡¡¡que memoria la suya!!!









Como sabemos el año de 1993 lo iniciamos ya en Jundiz, bueno en Jundiz y por toda la geografía ibérica, donde teníamos ya una cobertura que entonces nos parecía envidiable. De hecho lo era,
para nuestros clientes,
competidores, etc.

gún reza en la placa en las escaleras principales. No le conocíamos, casi ni de oídas, hoy sigue al frente de los destinos de SMC; y, sabemos muy bien que Takada, Yoshiyuki, es un hombre excepcional, fundador de la empresa, revolucionó la tecnología neumática a nivel mundial y convirtió a SMC en el líder indiscutible en Japón y en el mundo. Además con una inteligencia emocional remarcable, suple su carencia del inglés comunicándose con el corazón
y cerraron para abrir otras, oficinas en Sabadell, Madrid, que ya existían en el inicio; más las que se abrieron en 1993 Sevilla, Zaragoza, Valencia, Gijón, además de las de Porto y Lisboa.
contratación de personas era una constante. Algunos nos acompañaron por poco tiempo, otros más y una buena parte permanece. Al cumplir los 25 años, desde la integración en SMC, éramos 282 personas, con menos de 40 años de edad media y casi 12 años de antigüedad en la empresa.
sobrevivido, inexplicablemente, a cambios de ordenador, programas de edición de textos y otros avatares. Dejo algunos retazos del mismo, para los curiosos.
Portugal. Así que en el puente de la Inmaculada del mismo 1990 nos fuimos a Porto. Allí contactamos con varios de los candidatos. Algunos se resistían a negociar con España, en lugar de hacerlo con Suiza. El glamour era menor, pero como no les dimos opción se avinieron a entrar en contacto. Los que más nos gustaron eran una pareja, que habían dejado Atlas Copco, porque había reestructurad sus negociaos; tenían conocimientos de neumática, lo más valorado entonces, y estaban promoviendo una empresa para distribuir alguna marca. Nos recordaban los inicios de SMC a este lado de la península. No tenían dinero ni tampoco ideas claras de gestión de una empresa. Creímos que podíamos cubrir sus carencias y que eran un buen partner para despegar SMC en Portugal.