Categoría: historias y vivencias

SMC, así los vi y viví

  • La visita de Takada, segunda parte, más lúdica y «humana»

    Después del día de la inauguración, cuando el ruido y los nervios cedieron, nos dedicamos a Takada, su mujer y sus amigos. Habíamos preparado una excursión a Madrid, con visitas intermedias. Como es un gran trabajador aprovechaba cualquier ocasión para hablar de productos, sobre todo de ideas sobre nuevos productos que tenía in mente para el futuro. Aprendimos mucho. Como también es un gran disfrutador de la vida nos lo pasamos muy bien.

    Viajamos a Madrid en autobús, con parada en Segovia, cochinillo en casa Claudio. Unos día más tarde nos enteramos de la impresión que produjo en las mujeres cuando sirvieron los cochinillos, enteros, en las bandejas de barro, les parecieron bebes. Qué horror. Pero se lo comieron y bebieron todo, los días con ellos una delicia, a Takada le gusta todo, desde hablar de válvulas en el desayuno a apreciar museos, paseos, comidas y tablaos. Tiene una curiosidad inmensa que le hace interesarse por todo.

    Nuestra recepción fue muy cálida, nosotros lo hicimos normalmente, pero no era habitual en Europa. Incluso les pagamos todos los hoteles y restaurantes, salvo uno, la víspera de marchar, en un japonés, en el que Takagi san, un amigo de Takada, hizo cuestión de honor, además, por primera vez, podía hablar con el jefe de sala en su lengua.

    Seguramente por eso nos invitó a ir a Japón y cuando llegamos nos agasajó de forma especial. Nos contrató el viaje a Kioto, con billetes de tren, hotel. Cuando llegamos a la estación un chofer/guía, con guantes y gorra de plato se puso a nuestra disposición. Atención tampoco habitual en los protocolos de SMC. Takada siempre ha recordado sus estancias en España, tiene una memoria excepcional, y siempre menciona lo bien que se lo pasó y lo remacha con algún detalle de la visita, ¡¡¡que memoria la suya!!!

  • La inauguración de Jundiz. La puesta en sociedad.

    Ya hemos comentado que un edificio vale por lo que contiene, pero que a veces se convierte en un símbolo de algo más. La inauguración del edificio de Jundiz era también algo más, era la presentación en sociedad de SMC, que, aparentemente localizada en Vitoria, estaba echando raíces en toda la península ibérica, no sólo en aquellos lugares donde había oficinas, sino en cada una de las ciudades donde había una persona de SMC, incluso un distribuidor.

    Así la inauguración de Jundiz excedía de lo que parecía ser. En este montaje, a partir de una vieja película, podemos apreciarlo y recordarlo, aunque fue más de lo que parece.

     

     

  • La visita de Takada, todo un honor.

        Como sabemos el año de 1993 lo iniciamos ya en Jundiz, bueno en Jundiz y por toda la geografía ibérica, donde teníamos ya una cobertura que entonces nos parecía envidiable. De hecho lo era, para nuestros clientes,

    competidores, etc.

    Para Abril, aprovechando que Takada visitaba varios países europeos organizamos la inauguración oficial, según reza en la placa en las escaleras principales. No le conocíamos, casi ni de oídas, hoy sigue al frente de los destinos de SMC; y, sabemos muy bien que Takada, Yoshiyuki, es un hombre excepcional, fundador de la empresa, revolucionó la tecnología neumática a nivel mundial y convirtió a SMC en el líder indiscutible en Japón y en el mundo. Además con una inteligencia emocional remarcable, suple su carencia del inglés comunicándose con el corazón

    Vino acompañado de su mujer (más…)

  • EL DÍA MÁS TRISTE

    Un día de Febrero de 1993, creo que el 19, al poco de empezar a trabajar recibí una llamada del hermano de Jesús Pérez de Nanclares, me soltó que había muerto la noche anterior, en un accidente en Fuente la Higuera, cerca de Alcira. Volvía a casa después de una ronda de visitas a distribuidores s de la zona de Levante, había terminado tarde con Ispa en Murcia y se puso en camino hacia Bilbao, donde vivía. Desolación total. Con la mejor de las disposiciones, en el medio de un silencio profundo, organizamos y coordinamos con su hermano, el proceso de traerlo a Bilbao y ayudar en lo poco que podíamos, a consolar a su viuda y su pequeña hija. No muchos saben que la sala Nanclares, tiene ese nombre en su memoria. Ingeniero bilbaíno, había venido de Atlas Copco, enamorado del producto SMC, gestionaba las ventas de varias zonas. El palo fue muy grande por inesperado y por la impotencia sentida.

    Nota.- Si alguien cuenta con alguna foto y me la pasa, la añadiremos, como homenaje a Jesús, un gran trabajador y compañero.

  • El edificio de Jundiz. Una referencia de la empresa

    Como ya comenté, a renglón seguido de la constitución de SMC iniciamos la búsqueda de local para albergar la nueva empresa. Como teníamos un cierto sentido de la urgencia empezamos por ver locales en alquiler, en Ali y en otros sitios. No nos gustaron, estaban preparados para dar cabida a una producción, pero con unas pequeñas oficinas. Queríamos casi lo contrario, mucho espacio de oficinas y un área de producción. Así que nos convencimos pronto de que era mejor construir uno nuevo. Para salir del paso ampliamos las instalaciones de la Calle Arana, levantando con paneles unas oficinas en lo que era el almacén, justo para albergar las primeras incorporaciones y una sala de reuniones donde se fraguaron muchos de los contratos con distribuidores, estrategias de crecimiento, etc.

    Seguir leyendo para ver fotos de la construcción

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  • Refuerzo del equipo. Más personas al servicio de la idea de expansión.

    Como decía, la expansión de la red de ventas, de oficinas y de personas comenzó inmediatamente después de la inversión de SMC.

    Así se abrieron y cerraron para abrir otras, oficinas en Sabadell, Madrid, que ya existían en el inicio; más las que se abrieron en 1993 Sevilla, Zaragoza, Valencia, Gijón, además de las de Porto y Lisboa.

    La contratación de personas era una constante. Algunos nos acompañaron por poco tiempo, otros más y una buena parte permanece. Al cumplir los 25 años, desde la integración en SMC, éramos 282 personas, con menos de 40 años de edad media y casi 12 años de antigüedad en la empresa. (más…)

  • Nuestros planes.


    En los años 91 y 92 tuvimos los contactos con las SMC´s de Europa ya comentados, seguimos reportando y recibiendo buenos consejos de Martin y cumpliendo todos los planes que hacíamos. Un año, que íbamos cumpliendo los planes de venta y de costes y gastos, planteamos a Martin que podríamos adelantar contrataciones de personas para preparar el crecimiento del siguiente año. Claro que eso iba a originar una subida en los gastos respecto de los planeados. Por supuesto que nos aprobó y apoyó la iniciativa, considerando muy positivamente nuestra valentía y confianza. Luego sabríamos que esa era precisamente la estrategia de Takada, el fundador y presidente de la corporación.

    El primer plan que preparamos fue para el año natural de 1991. Ha sobrevivido, inexplicablemente, a cambios de ordenador, programas de edición de textos y otros avatares. Dejo algunos retazos del mismo, para los curiosos. (más…)

  • Portugal, desde siempre en nuestros pensamientos.

    Nada más convertirnos en SMC, desde Suiza nos transfirieron información sobre candidatos a distribuir SMC en Portugal. Así que en el puente de la Inmaculada del mismo 1990 nos fuimos a Porto. Allí contactamos con varios de los candidatos. Algunos se resistían a negociar con España, en lugar de hacerlo con Suiza. El glamour era menor, pero como no les dimos opción se avinieron a entrar en contacto. Los que más nos gustaron eran una pareja, que habían dejado Atlas Copco, porque había reestructurad sus negociaos; tenían conocimientos de neumática, lo más valorado entonces, y estaban promoviendo una empresa para distribuir alguna marca. Nos recordaban los inicios de SMC a este lado de la península. No tenían dinero ni tampoco ideas claras de gestión de una empresa. Creímos que podíamos cubrir sus carencias y que eran un buen partner para despegar SMC en Portugal.

    Establecimos una relación cordial y fluida. Ellos eran un ingeniero, muy ingeniero, al que se le suponía un conocimiento superior, y un personaje con experiencia en ventas de productos neumáticos muy emocional y rápido en sus aseveraciones. La verborrea con la que te avasallaban dejaba entrever todas sus carencias. Pero no cabe duda de que apostamos por ellos.

    El ingeniero parecía que controlaba al vendedor, por asignarles un adjetivo, con perdón (más…)