Honorable Yoshiyuki Takada.

SMC Corporation anuncia el cambio en sus órganos de gestión. El hasta ahora máximo responsable de la corporación, desde su posición de Chairman del Consejo y de la Junta de Accionistas, ha dejado su puesto, por razones de salud. Pasará a ser Presidente Honorario, descargado de las funciones de gestión diarias. A sus 93 años es entendible. Fundó SMC hace más de 60 años. A los que hemos sido testigos de su dedicación a la empresa nos cuesta creer que pueda dejar el alto ritmo de trabajo; alguno de sus colegas decía que no supo disfrutar de la vida. No es cierto, ha disfrutado muchísimo, su pasión es SU empresa. Como buen emprendedor es original, inconformista, con una veta de rebeldía. Todo ello le ha permitido revolucionar el mundo de la tecnología neumática, crear una empresa líder, con implantación mundial; desarrollando la capacidad de fabricantes de maquinaria de todo tipo para hacer posible la mejora de la tecnología y su contribución al desarrollo de las procesos y, en definitiva, de las personas. UN GENIO. Sin perder nunca su humanidad, puesta de manifiesto en las grandes decisiones, pero también en la distancia corta, en las cosas sencillas. Gran escuchador y observador. Todavía recuerdo como, en alguno de los viajes que tuve la suerte de compartir con él, se preocupaba por las personas y de porque hacían lo que hacían en la forma en que lo hacían, ya fuesen camareros, médicos o almaceneros. Quería comprenderlo, seguro de que sacaba de esa curiosidad inmensa la inspiración para diseñar productos, procesos y servicios. Es ingeniero, se le nota mucho, pero con un conocimiento sobre el mundo y la vida muy completo. Nunca ha querido nada para él, otro colega, hablaba de sus gustos sencillos, unas cervezas y sushi, después de una larga jornada de trabajo. Algunos de los que tenía cerca decían lo difícil que era entenderle, algunos añadían que su japones hablado era antiguo; tengo que decir que era muy fácil entenderse con él, sin idiomas de por medio, sabia cuatro palabras de inglés, pero se comunica con el corazón. Yo aprendí mucho con él.

El dichoso factor ALFA. Clave para determinar asignación de recursos a proyectos e inversiones.

A lo largo de mi vida profesional, tan ligada a costes y resultados, me he basado en un factor al que bauticé con el nombre de ALFA, la primera letra del alfabeto griego. Es el resultado de un cociente:

es fácilmente entendible que resultados de ALFA, de menos de uno, indican
proyectos que no merece la pena acometer, es más, es mejor no seguir con ellos, el resultado será negativo. Si el resultado es 1 tampoco, sólo se Continuar leyendo «El dichoso factor ALFA. Clave para determinar asignación de recursos a proyectos e inversiones.»

Por el mundo, casi en las antipodas.

En el transcurso de la vida profesional en SMC he tenido la oportunidad de viajar al lejano oriente, con mucha frecuencia, y más lejos, casi en las antípodas. Sobre todo, en los inicios el motivo del viaje era conocer las diversas experiencias en el desarrollo de subsidiarias, para copiar los modelos que podría conducirnos al éxito. En algunos casos aprendíamos cosas copiables por haberse demostrado positivas; en otros casos lo contrario, experiencias, políticas y formas de hacer a evitar.

Como ejemplo, uno de los viajes más largos, a Australia, la primera subsidiaria de SMC fuera de Japón, gestionada impecablemente por su fundador Peter Driver, que haciendo honor a su apellido la condujo al éxito. Fue el primer consejero no japonés de la Corporación y el encargado de la zona Asía-Pacífico. Todo un caballero y buena persona. Aprendimos mucho de la visita, además de hacer una relación que perduró para bien. El sistema de Control y Gestión de Producción que pusimos en marcha en Vitoria se inspiró, fuertemente, en el australiano. Después sería transferido a Europa con Movex con el mismo propósito. También transferido a otras SMC´s por los japoneses.

Si me permitís una broma os diré que estos viajes no estaban exentos de peligros, en ocasiones había que lidiar con animales exóticos y con mala prensa; también alimentarse de algunos de ellos. Para sobrevivir tuvimos que comer serpiente, canguro, cocodrilo y avestruz. Todo superado. Os dejo este video y entenderéis la broma.

Otras aportaciones a Europa. El llamado milagro francés.

Las turbulencias causadas por algunas de las gestiones erráticas respecto de algunas subsidiarias europeas tuvieron un gran impacto en una de ellas, la de Francia. SMC arranco en Francia un par de años antes que en España y Portugal. Sin embargo, no tuvo el despegue que experimentamos aquí. Como siempre esto depende de las personas, y no es autobombo; las condiciones eran semejantes en todos los planos, luego la única variable es precisamente las personas y los equipos de ellas.

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SMC, Egibide y la Industria 4.0

La prensa local se hace eco de la noticia de la puesta en marcha de una réplica, a pequeña escala de una Fabrica Inteligente 4.0, permitirá a los alumnos del nuevo grado dual de industria digital utilizarla para sus prácticas en las instalaciones de Egibide Arriaga.

El equipo,pionero en España, ha sido diseñado y producido en SMC.  Representantes, al más alto nivel, de la Diputación de Álava, Egibide y la Universidad de Deusto inauguraron ayer la Fábrica Inteligente 4.0, que cuenta con seis máquinas de última generación similares a las que ya se utilizan en la industria. El equipamiento ha costado 200.000 euros y dispone de aplicaciones de visión artificial, robótica colaborativa o antenas de radiofrecuencia para obtener la trazabilidad del producto. Se maneja mediante un software de control y todo el proceso productivo se gestiona mediante un portátil con conexión WIFI.

Enhorabuena a SMC,especialmente a International Training, que está detrás del proyecto.

Brexit, cómo salir del error

Ya hemos firmado el divorcio con el Reino Unido. Sólo falta hacer las mudanzas que procedan y algo más. Tenemos que empezar a pensar en la siguiente fase, cuando pidan la vuelta a Europa, que la pedirán. Habrá que acogerles, nos han aportado muchas cosas, deportes, fútbol, tenis, golf, etc.; gracias a ellos conocemos los vinos de Oporto y de Jerez; también a M. Gandhi. Europa será mejor con ellos. Eso sí tendremos que poner alguna condición a su retorno. Propongo tres. Primera: deberán abandonar la Libra y adoptar el Euro,sé lo que representa el cambio, pero al que algo quiere, algo le cuesta.Segunda: que conduzcan por la derecha y no por la izquierda; podemos darles un periodo de adaptación, por ejemplo, de 4 o 5 días, incluido un fin de semana.Tercera: que aprendan a hablar inglés. Nosotros hemos ido a academias, usado casetes y Cedes, incluso ido a Inglaterra. Gracias a eso podemos entendernos con más de medio mundo, rusos, suecos, japoneses, chinos, etc., pero con ellos no, no les entendemos del todo y sudamos para que nos entiendan. Así que estudien para alcanzar nuestro nivel. Así nos entenderemos mejor. No es mucho pedir.

Esta reflexión me lleva a pensar en si los países se pueden equivocar. Somos conscientes de que las personas pueden cometer errores,incluso nosotros mismos. Sin embargo, tendemos a pensar que otros entes,empresas y organizaciones de todo tipo, que tienen unos sesudos y completos Consejos Juntas de Administración y Gobierno están a cubierto de cometer errores, si hacen algo es por que lo quieren hacer y no tanto por que se hayan equivocado. Les concedemos ese reconocimiento y enjuiciamos sus decisiones, si nos gustan o no,nos benefician o no, a nosotros o a otros, pero ponemos menos en duda que eso es lo que quieren hacer.

¿ y los países? ¿se equivocan los pueblos? Toman sus decisiones, por ejemplo, en referéndum, de forma consciente y con mucha información.¿garantiza eso que no se equivoquen? La respuesta es negativa, la intención es de mejorar, pero si la decisión es un error habrá una penalidad, que nadie impone, será una consecuencia del error.

Hasta Asía con nuestra forma de hacer.

Nuestra SMC, ya ha sido comentado anteriormente, fue un foco de atención por parte de la casa madre y de bastantes de nuestras empresas hermanas. Hasta tal punto que se convirtió en una referencia en la forma de gestionar una empresa. Germán fue nombrado consejero de la Corporación por eso, era el único occidental, acompañado de Peter Driver, al que como australiano podemos considerar occidental.

Desde su posición, Germán, divulgo la imagen de SMC y algunos de los puntos fuertes en los que se basaba nuestro éxito. En el año 2005, con motivo de la reunión anual de SMC´s de Asía y Oceanía, nos invitaron a presentar International Training, Mariano; y, el MAS y su aplicación práctica, yo mismo. También interesantes puntos relacionados con la gestión de precios de venta, rompiendo moldes e inercias preestablecidos en este tema. Los asistentes quedaron encantados y nosotros, lógicamente, también. No dejaba de ser un subidón de autoestima.

La reunión fue en Tailandia y en la foto de familia, con Peter en el centro, están representantes de Tailandia, Singapur, China, Nueva Zelanda, India y Malasia. No fue la única ocasión en que “exportamos” nuestro saber hacer dentro del grupo.

La reconstrucción Europea. Nuestra aportación.

A partir de la defenestración del proyecto ONE EUROPE, nos tocó, a Germán y a mí, aportar a la construcción de una nueva Europa, obviamente sobre bases distintas a las anteriores.

Las directrices desde Japón eran muy tenues, se limitaron a decir que se abortaban los proyectos en curso, pero que se mantenían los objetivos quese venían propugnando. En paralelo le pedían a Germán que asumiese más liderazgo. En principio hubo un periodo de inacción e incertidumbre, todavía flotaba la sombra alargada del anterior proyecto. Continuar leyendo «La reconstrucción Europea. Nuestra aportación.»